El posicionamiento es un término ampliamente utilizado en el marketing y su utilidad trasciende a todo tipo de emprendimientos. Solo hace falta ver a nuestro alrededor para notar la saturación de productos y servicios que intentan destacar en medio de un infinito mar de opciones. Pero, ¿qué es exactamente el posicionamiento y cuál es su importancia?
Existen todo tipo de consumidores y, como marca, debes vender productos adaptados a las necesidades y exigencias de cada uno. Entre tantas alternativas, el posicionamiento pretender ayudarte a resaltar y permite fijar tu marca en cada potencial cliente.
¿Qué es el posicionamiento?

Se trata de una estrategia de marketing que intenta ofrecer una percepción específica de tu marca o producto sobre cualquier persona, especialmente enfocado a potenciales clientes. Por lo general, busca una posición distinguida y positiva, así que puede ser un componente de comunicación potente para que tu producto consiga mayor alcance.
Es importante entender que a través de este medio, las ideas de tu empresa se deben combinar con las necesidades del individuo. Aclarando el por qué deberían preferirlos antes que la competencia. Para posicionar, deben cumplir 3 pasos previos:
- Segmentar el mercado y elaborar el buyer persona de tu potencial cliente.
- Vincular la marca a los beneficios del producto y darle publicidad.
- Colocarse en el mercado mediante un Plan de marketing estratégico.
Muchas empresas han decidido trabajar con el posicionamiento para proyectarse en el mercado. Si quieres adentrarte en el agresivo mundo de la publicidad, adoptando un ángulo competitivo, las estrategias de posicionamiento son las mejores opciones. Sin embargo, hoy en día hay muchos tipos de posicionamiento por los que puedes optar.
Tipos de posicionamiento más importantes

Cuando hablamos de qué es el posicionamiento, también hay que tomar en cuenta todas sus ramas. Cada emprendimiento es diferente y la forma en que lleva su producto al público, puede variar según el tipo de marca, el modelo del mercado o incluso según tu presupuesto.
Aquí te comentamos tan solo algunos de los diferentes tipos de posicionamiento más importante que puedes aplicar, con sus ejemplos prácticos.
De marca
Es un lugar estratégico que ocupa la marca o empresa para que los consumidores desarrollen una preferencia por esta. Esa asociación de que la marca supera a la competencia, se ve influenciada por varios factores como el tipo de servicios, su utilidad, los precios, las referencias de otros usuarios y la manera en que se comercializan.
Para lograr un buen posicionamiento de marca, debes ofrecer un concepto definido de la misma, destacando sus objetivos, misión y visión. También tienes que comprometerte con la calidad, demostrar empatía y presentar una propuesta de venta única. La mejor manera de diferenciarte es asegurando una solución a un problema específico. El apartado visual destacable también aporta un gran beneficio.
La marca Luis Vuitton es un ejemplo (de muchos) perfecto para esta clase de posicionamiento. Ya que al mencionarla, no solo lo asocias con moda, sino que también se vincula como emblema de lujo, autenticidad y exclusividad por excelencia.
Productos o servicios
En este tipo de posicionamiento se quiere resaltar un producto o servicio sobre los demás. Para ello, se debe identificar al público objetivo según una investigación de mercado, basada en atributos, beneficios y el uso del producto en sí. Hay que destacar todas las funciones relevantes, integrar un buen plan de comunicación y contar con rentabilidad.
Mientras el posicionamiento de marca hace referencia a características morales, donde destacan los valores, la promesa y la confiabilidad, el posicionamiento de productos o servicios hace alusión a las características y funciones tangibles que se quieren vender. No obstante, es posible combinar ambos elementos para alcanzar un mejor resultado.
El metaverso creado por la conglomerada estadounidense digital Meta, que antes se entendía como Facebook, encaja en esta descripción. Ya que, su universo digital es único y resuelve algunos de los problemas actuales provocados por el distanciamiento social. Siendo una propuesta original, logra situarse en la cima del marketing.
SEO
Cuando se lleva la marca a Internet, es importante estar entre las primeras posiciones del buscador de Google. Esto es posible con el posicionamiento SEO (Search Engine Optimization), que extiende el nombre de tu empresa o página Web por todo el universo digital, de forma orgánica y sin necesidad de pagar costos extras por publicidad.
Engloba una serie de estrategias que incluyen la creación de contenido útil, optimización, un buen uso de las palabras claves, el hosting indicado para el tipo de servicio que ofreces y otras estrategias de posicionamiento específicas. Hay SEO on-page y off-page, además puedes aplicarlo en cualquier buscador, además del de Google.
Si, por ejemplo, dispones de una empresa de venta de ropa deportiva, debes utilizar palabras claves como “comprar ropa deportiva” en artículos, slugs, metadescripción y etiquetas. En caso de cumplir con los parámetros de los motores de búsqueda, lograrás que promocionen tu contenido de primero cada vez que alguien busque la frase clave.
SEM
El SEM (Search Engine Marketing) se emplea para facilitar la visibilidad del contenido Web, mediante la promoción de campañas publicitarias establecidas en los mismos buscadores. La marca debe pagar por cada clic que recibe, a cambio de que el buscador muestre el contenido de primero. Es una estrategia orgánica que requiere inversión, pero funciona.
A diferencia del posicionamiento SEO, el SEM puede alcanzar resultados inmediatos y con mayor eficacia. Sin embargo, crear una buena estrategia basándose en estos dos tipos de posicionamiento, logra una mayor impacto y alcance en general.
Un claro ejemplo lo vemos al escribir en los motores de búsqueda términos como “comprar boletos aéreos”. Normalmente, primero aparecen las páginas de Kayak o Trivago etiquetadas como “Anuncio“. Esto es posible, pagando publicidad en plataformas como Google, Facebook, Instagram y cualquiera de las otras redes sociales.
Beneficios del posicionamiento para las empresas

Con todo lo dicho, pasamos al punto clave de la cuestión: su utilidad. Y es que el posicionamiento tiene como objetivo, llevar tu marca o producto a la mente de las personas para captar a todos los potenciales clientes. Eso asegura a una serie de beneficios.
- Define tus productos y tu emprendimiento frente a la competencia.
- Orienta las decisiones de compra de tus clientes.
- Establece el valor del servicio según la utilidad.
- Define el valor agregado para que tus clientes estén dispuestos a pagar más.
- Aporta una mayor credibilidad en tu marca y los nuevos productos.
En resumen, una marca bien posicionada es capaz de establecer su propia personalidad en un mercado extenso, y destaca frente a la competencia. Recuerda que las estrategias de posicionamiento pueden variar en función de muchos factores, así que debes asegurarte de aplicar la metodología que mejor se adapte a tu negocio.

