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Cómo elegir un hosting adecuado para alojar tu Web

Si quieres crear una página web, es de suma importancia contar con un servidor de hosting, capaz de almacenar la información de forma óptima. Así que te vamos a proveer de los aspectos cruciales a tener en cuenta al momento de elegir un hosting web.

En el mercado actual es normal conseguir una alta oferta de servidores, cada uno con características y precios propios. No obstante, resulta esencial saber reconocer un buen servidor para tus necesidades concretas. Es por esto que debes analizar muy bien tus opciones y presupuesto, si quieres hacerte con la mejor alternativa. 

Aspectos a considerar al elegir un hosting web.

Muchos usuarios apuran sus recursos y apuestan por lo más caro, cuando a efectos prácticos no es realmente lo mejor. Es muy fácil ser engañado por la publicidad sin escrúpulos, especialmente cuando es primera vez que contratas un servicio de este tipo.

La clave está conocer los diferentes aspectos que engloban un hosting web y de qué manera influyen dentro de un proyecto serio. Sin mucho tecnicismo, te explicamos lo que importa a la hora de elegir un buen hosting para tu web. Y que te ahorrará dolores de cabeza.

Tipos de Hosting

Antes de buscar cualquier proveedor de hosting, debes tener claro qué tipo de servidor es mejor para ti. Hoy en día podemos encontrar 3 tipos esenciales:

  • Hosting compartido: se trata del mejor servidor web para un presupuesto pequeño. Aquí vas a compartir el alojamiento y los recursos de tu sitio web, con otros usuarios en un mismo servidor. Aunque la funcionalidad de la web será limitada, viene bien para quienes apenas están iniciando y no tienen demasiado presupuesto.
  • Servidor Privado Virtual o (VPS): un servicio que ofrece mayor privacidad, potencia, libertad y control del servidor. No compartes espacio de alojamiento con nadie, aunque el servidor sí puede estar particionado para el uso de otros clientes. De cualquier modo, cada persona maneja su espacio a conveniencia, concediendo un grado mayor de seguridad y personalización.
  • Hosting dedicado: es el más caro de todos, pero concede completo control al servidor y sus capacidades. A la vez que suele ser algo más complejo, por lo que necesitas disponer de conocimientos avanzados para manejarte con ello. Ese hosting es indicado para webs de gran magnitud, que suelen recibir mucho tráfico cada día y requiere mayor estabilidad.

Precio y garantía

Como es de esperar, los hostings web suelen mantener un precio acorde a lo que ofrecen. Esto no quiere decir que los servicios más caros vengan a ser los mejores, ya que muchas veces implementan funciones y características adicionales, que en realidad no son útiles o a las que no siempre le vas a sacar provecho.

Entonces, lo mejor será elegir un hosting con un precio justo para lo que necesitas, evaluando que además disponga de las herramientas profesionales para trabajar en tu página web. Aunque puedes encontrar ofertas y promociones para ver hosting a precio de regalo, lo mejor será que prestes mucha atención a las letras pequeñas.

Y si luego de probar decides que ese servicio no es para ti, tendrás que apelar a una garantía de devolución del dinero justa. No debes dar tu inversión por perdida.

Soporte técnico

Otro punto poco valorado, pero que importa mucho, es contar con un buen soporte técnico. Al momento de trabajar en cualquier página web, siempre existirán pequeños inconvenientes y complicaciones. En lugar de perder tiempo buscando soluciones, el servicio de soporte debería ser tu salvavidas en estos casos, con profesional preparado para cualquier incidencia.

Una manera de reconocer un buen servidor frente a uno malo, es contactar con el soporte técnico durante el mes de garantía. Si estos responden al momento y hacen todo lo posible por resolver el inconveniente, definitivamente es indicio de que has hecho una buena inversión. Además, las vías de soporte deben quedar claras desde la contratación.

Rendimiento

A nadie le gusta un sitio web lento, y el hardware que utilizan los servidores web determina el rendimiento. Por un lado, tenemos los discos Solid State Drive (SSD), que leen la información más rápido y cuenta con un tiempo de carga menor. También están los discos Hard Drive Disk (HDD), que son la opción económica, pero menos rentable, dificultan abrir varias pestañas en simultáneo e implica mantener un sitio web inestable y lento.

No todos los proveedores explican demasiado este tema, por lo que es conveniente consultar información necesaria acerca del tipo de almacenamiento que usa el servidor. Además, tienes que conocer su ubicación física, ya que mientras más lejos está del público objetivo, mayor es el tiempo de carga. Aspectos como la optimización de la web, también influyen en el rendimiento general y si es malo, pierdes tráfico.

Almacenamiento

No te confíes de las páginas que ofrecen capacidad en disco “ilimitada”, puesto que se trata de una propuesta de marketing engañosa. Lo mejor es optar por servidores con capacidades mínimas de 5 GB de espacio en disco, para asegurar que tu página web funcione bien en todo momento, reduciendo el tiempo de carga.

Toma en cuenta el volumen de datos que vas a manejar con el servidor, donde almacenarás todo el contenido subido a tu página web, bien sea imágenes, videos, textos y demás. Y para que los usuarios puedan acceder a estos sin problema, el servidor debe contar con espacio suficiente en todo momento. 

Para esto es importante calcular más o menos el tráfico que maneja tu página para que los usuarios consuman el contenido fácilmente. Si tu página es muy nueva, no tienes problemas en apostar por uno de los planes de menor almacenamiento, y a medida que vaya creciendo es que podrás cambiar a planes de mayor magnitud.

Seguridad

Tu servidor debe estar debidamente protegido, con los firewalls necesarios capaces de detectar a cualquiera que intente entrar de forma ilegítima. No solo se trata de proteger los archivos de la web, sino también toda la información y el trabajo realizado en esta.

A medida que ganas visibilidad, los ataques de denegación de servicio (DDoS) serán mucho más frecuentes y los atacantes podrían tumbar tu sitio con la simple intención de molestar. Es necesario que el propio hosting disponga de una buena protección, copias de seguridad automáticas y mantenimiento regular de prevención.

Asegúrate que tu proveedor de hosting tenga todo lo necesario, no dudes en consultar y hacer todas las preguntas necesarias antes de pagar por cualquier servicio.