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Que es un hosting y un dominio: en qué se diferencian

Si eres un emprendedor que quiere aprovechar las bondades de esta era digital, lo más seguro es que apuestes por una página web. Pero antes de iniciarte en este mundillo, hay 2 conceptos claves que debes dominar: Hosting y Dominio.

¿Qué es?, ¿De qué se trata?, ¿En qué se diferencian?, y ¿Cómo funcionan?. Estas son tan solo algunas de las cuestiones más importantes que intentaremos resolver a lo largo de este artículo. Pero no te preocupes, en realidad es más sencillo de lo que piensas. Si quieres emprender en los medios digitales, tendrás que dominar estos conceptos.

¿Qué es Hosting y Dominio?

Tanto para crear una web como para manejar buzones de correo, necesitas ambas cosas. Pero aunque se complementan, en general se trata de servicios totalmente diferentes.

Qué es el Hosting

Concretamente, el hosting es un almacenamiento donde se alojan todos los archivos necesarios para el buen funcionamiento de una web. Su conjunto de servicios incluyen espacio en un servidor para instalar WordPress, usar un constructor web, subir tu web por FTP, abrir cuentas de correo o bases de datos, y mucho más. Todos los sitios necesitan un hosting.

Cuando se alquila este servicio, es necesario disponer de un dominio que sirve como ruta de acceso para la web. Debido a este complemento, muchos servicios de hosting regalan al menos un dominio al contratar cualquiera de sus planes. Además, el mismo hosting puede particionar su espacio para darle cabida a varios dominios a la vez, esto solo si el proveedor de servicios de hosting lo permite.

Las empresas ofrecen diferentes tipos de hosting, con planes de alojamiento que se ajustan a la capacidad y requerimiento de diferentes páginas. Nunca es igual una web que apenas está iniciando, con una web que atrae gran tráfico de usuarios mensualmente.

Qué es un Dominio

No es más que el nombre con el que podemos identificar una página web. Básicamente, se trata de la dirección URL de tu sitio, que los usuarios o navegadores escriben desde la barra de direcciones. Existen diferentes tipos de dominios, que pueden variar según el uso y los requerimientos de cada usuario, además de la temática en tu sitio web o negocio.

En general, el dominio más famoso es el de ‘.com’ como el que utiliza esta misma web, aunque en la práctica puedes encontrar cientos de extensiones disponibles. Para ponerlo en términos más sencillos, un dominio es el derecho a usar cierto nombre dentro de internet. Pero los dominios no incluyen espacios webs, ni acceso por FTP o cuentas de correo.

Comprar un dominio implica registrar el nombre de la web para apuntarlo hacia el hosting, donde se almacena toda la información. Tanto el dominio como el hosting por sí solos no sirven de nada, pero al juntarlos tenemos un punto de acceso y una dirección desde la que podemos navegar en internet.

¿Son lo mismo?: diferencias entre Hosting y Dominio

Hosting y Dominio

Aunque los nombres de hosting y dominio son totalmente diferentes, en la práctica no pueden sostenerse uno sin el otro. Todo sitio web necesita un servicio de hosting que permita abrirle un espacio en internet, además de un dominio que asigne el nombre y la ruta a la web.

Si con los conceptos todavía no queda muy claro, tenemos esta analogía. Comparamos la construcción de un sitio web con la construcción de una casa, y podemos entenderlo de la siguiente manera:

  • El hosting o alojamiento, viene a ser el terreno sobre el que vas a construir la casa. Por otra parte, el piso, el color de las paredes y la decoración, viene a ser la información y plantillas que cargas en tu sitio web.
  • Mientras que el dominio viene a ser el equivalente a un teléfono, con el que las personas puedan localizarte. Si en algún momento mueves el hosting, puedes llevar contigo el dominio y toda la información de la web.

¿Qué hacer si ya tienes ambas cosas?

Hosting y dominio crear página web

Para adquirir cualquiera de los dos elementos, es necesario contratarlo a través de un proveedor. Tanto el hosting como el dominio tienen ciertos criterios de compra que pueden variar en función del tipo de página web que quieres crear. No hay un precio concreto debido a que cada proveedor dispone de sus propios planes, que se pueden cancelar de forma mensual, trimestral, semestral o anual.

Lo más sencillo es contratar el dominio y el hosting a la vez, pero ten en cuenta que necesitas un dominio que no haya sido registrado por otro usuario, ya que es de propiedad única. Por otra parte, debes tener en cuenta los tipos de hosting:

  • Hosting compartido: se trata de un servidor en el que compartes espacio y recursos con otras personas. Es el tipo de hosting más económico, popular para iniciar con sitios pequeños. Pero a la larga, no es el más rentable ni el más seguro.
  • Servidor dedicado: un servidor de mayor capacidad donde los recursos se asignan a los dominios de un único usuario. Por lo general lo emplean aquellas empresas de alto nivel, con gran volumen de tráfico en la web.
  • Servidor VPS: la alternativa más popular entre los usuarios que manejan páginas con tráfico entre moderado y alto. Los recursos se asignan a una única persona y se puede personalizar a gusto.

Si ya compraste ambas cosas, solo necesitas configurar el dominio para enlazarlo a los servidores de hosting, algo que el propio proveedor es capaz de hacer. En este punto ya tienes una web activa y funcional. El siguiente paso es utilizar alguno de los servicios CMS para darle forma a tu web y llenarla de contenido.

El servicio de WordPress es el más popular debido a lo fácil que resulta su implementación y por la gran cantidad de herramientas de las que dispone. Aun así, tienes muchas otras alternativas que vienen a ser menos complejas para iniciar tu página web y comenzar a posicionar desde el primer momento. ¿Qué estás esperando?